No es que lo digamos nosotros, es qu el tipo se ingenió un cañón de pintura para pintar la cúpula del edificio de Naciones Unidas que al lado de nuestros poderosos extintores parece un skinny cap taponado. Pues agarraros porque la desgraciada cúpula que pintó costó la friolera de 20 millones de euros. Y espera porque 15 días después de acabarla comenzó a caerse. Y sí, Barceló eres un TOYACO.
A partir del minuto 2:40.